microscopio, investigaciónSe trata de un trastorno hereditario, en el cual ambos progenitores deben ser portadores del gen patológico. El problema radica en una alteración del metabolismo del cobre que resulta en  depósitos anormales en algunos tejidos corporales y el sistema nervioso central. La acumulación que se puede ver en el cerebro, el hígado, los ojos o los riñones causa daño y que estos órganos no funcionen correctamente.

Puede cursar con numerosos síntomas: dificultad y rigidez en el movimiento de las extremidades, ataxia, demencia, confusión o delirio, cambios de conducta o personalidad, fobias, angustias, movimientos lentos, deterioro del lenguaje, temblor de extremidades,  y piel amarilla.