Procedimiento  indicado a pacientes  con espasticidad muscular primaria o secundaria a parálisis espástica, ictus  cerebrales, lesiones desmielinizantes, lesiones medulares etc.

Esta técnica tiene como finalidad la administración de toxina botulínica (tipo A o tipo B) con el fin de mejorar la espasticidad muscular, corrigiendo posturas forzadas, y sus consecuencias a largo plazo (contracturas dolorosas, deformidades óseas etc).

Infiltraciones

Descripción del tratamiento:
  •  Se realiza una primera valoración de los músculos afectados y la funcionalidad de los mismos.
  • En la misma consulta, se inyecta toxina botulínica a través de una aguja/electrodo con guía electromiográfica para asegurar la localización precisa de la infiltración en los músculos diana de las extremidades. La precisión es muy importante para evitar efectos secundarios por afectación de músculos próximos que no están involucrados.
  • El tratamiento con toxina botulínica relaja los músculos espásticos y por tanto corrige posturas forzadas y poco funcionales (por ejemplo adducción de miembros inferiores, mano en garra, pie en equino etc.). Es seguro, autolimitado y con pocos efectos secundarios.
  • La duración de cada tratamiento es de 3-6 meses.
  •  Emisión de un informe personalizado y en caso de que se requiera se realizará una comunicación con el médico de referencia.
  • Seguimiento después del alta mediante consulta telefónica. 

 

En todo momento la secretaría del Servicio de Neurología, mediante atención telefónica o presencial, citará y coordinará las pruebas complementarias u otras citas que sean necesarias.