Tratamiento quirúrgico indicado a pacientes que padecen una cefalea en racimos que no responde a otros tratamientos y que han sido valorados y considerados aptos para este tratamiento.

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Descripción del tratamiento:
  • En la actualidad, la técnica generalmente empleada es la estimulación occipital (superficial) y en los casos que no respondan, la estimulación cerebral profunda de la región posterior del hipotálamo. Para realizar esta intervención es necesaria la existencia de un equipo multidisciplinar compuesto por neurocirujano, neurólogo, neuroradiólogo y anestesista.

 

Estimulación cerebral superficial:

  • El procedimiento se realiza bajo sedación en quirófano, con la colocación de electrodos en región occipital, bajo control radiológico. En una segunda fase, 7-14 días más tarde, se implantan los generadores de impulsos que van conectados a los electrodos, generalmente en la región infraclavicular.
  • En las próximas semanas, se procede a programar y ajustar los parámetros de la estimulación cerebral profunda.
  • El paciente requiere un seguimiento estrecho durante los siguientes 9-12 meses, con ajustes terapéuticos (eléctricos y de medicación oral) periódicos, para obtener el máximo beneficio.

 

Estimulación cerebral profunda:

    • El procedimiento comienza por la planificación de la diana quirúrgica mediante técnicas de neuroimagen.
    • En el quirófano, es necesaria la localización exacta de dicha diana mediante técnicas de microrregistro intraoperatorio. Guiados por el microregistro, se implantan los macroelectrodos definitivos (de milímetros de diámetro) y se examina al paciente en el quirófano, con el fin de confirmar que no aparecen efectos adversos.
    • En una segunda fase, 7-14 días más tarde, se implantan los generadores de impulsos que van conectados a los electrodos, generalmente en la región infraclavicular. En las siguientes semanas, se procede a programar y ajustar los parámetros de la estimulación cerebral profunda.
    • El paciente requiere un seguimiento estrecho durante los siguientes 9-12 meses, con ajustes terapéuticos (eléctricos y de medicación oral) periódicos, para obtener el máximo beneficio de la cirugía.

 

Emisión de un informe personalizado y en caso de que se requiera se realizará una comunicación con el médico de referencia.

En todo momento la secretaría del Servicio  de Neurología, mediante atención telefónica o presencial, citará y coordinará las pruebas complementarias u otras citas que sean necesarias.