El parkinsonismo o síndrome parkinsoniano consiste en una conjunción de varios síntomas: lentitud, rigidez, temblorparkinson web de reposo y alteraciones de la marcha y el equilibrio. El diagnostico de estos síntomas es clínico ya que se pueden detectar en la exploración neurológica. Una vez establecido el diagnóstico de parkinsonismo se debe buscar la causa del mismo. La etiología es muy variable y habitualmente se realizan pruebas de laboratorio y neuroimagen anatómica para descartar causas secundarias como puede ser la toma de ciertos fármacos, las alteraciones hormonales, la presencia de un tumores, la hidrocefalia (exceso de líquido en el cerebro) o una lesión por isquemia cerebral. Si no se encuentra ninguna enfermedad que produzca parkinsonismo de forma secundaria, se habla de un parkinsonismo de origen primario.

Parkinsonismo plus o parkinsonismo atípico

La definición de parkinsonismo implica la presencia de varios de los siguiente síntomas: lentitud, rigidez, temblor de reposo y alteraciones de la marcha y el equilibrio. La enfermedad primaria que con más frecuencia produce estos síntomas es la enfermedad de Parkinson. Pero existen otras enfermedades neurodegenerativas menos frecuentes que también pueden producir parkinsonismo.

Estas otras enfermedades son:

1) la atrofia multisistema (AMS)

2) la parálisis supranuclear progresiva (PSP)

3) la degeneración corticobasal (DGB)

4) la demencia frontotemporal (DFT)

5) la enfermedad por cuerpos de Lewy (ECL)

En estas enfermedades, en algún momento de la evolución aparecen síntomas que no son típicos de la enfermedad de Parkinson, por eso se llaman “plus” o “atípicos”. Algunos de ellos son:  bajadas de tensión sintomáticas, incontinencia urinaria, caídas y demencia al poco tiempo de evolución y alteraciones de la motilidad ocular. En general son enfermedades con peor respuesta al tratamiento que la Enfermedad de Parkinson.