Neurología Clínica

Volumentría celebral automatizada en enfermedad de Alzheimer

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Enfermedad de Alzheimer

El diagnóstico clínico de la enfermedad de Alzheimer se basa en la combinación de una serie de datos recogidos en la consulta (p.ej. deterioro cognitivo progresivo) y los resultados de diversas pruebas complementarias (p.ej. resonancia magnética cerebral, análisis del líquido cefalorraquídeo, tomografía por emisión de positrones).

En particular, la mayoría de los pacientes con enfermedad de Alzheimer desarrollan una atrofia cerebral progresiva con especial afectación de las regiones temporales mediales, incluyendo los hipocampos. En la práctica, la valoración de la distribución y el grado de atrofia cerebral suele hacerse de forma visual (cualitativa), lo que conlleva un alto grado de subjetividad. Los estudios de investigación han demostrado que la valoración cuantitativa del volumen cerebral (volumetría cerebral) es un procedimiento diagnóstico válido y preciso en este contexto. Una barrera significativa para el uso rutinario de esta técnica es que su ejecución manual requiere una formación avanzada y consume mucho tiempo. Por este motivo, en los últimos años se está potenciando el desarrollo de métodos de volumetría cerebral automatizados, que permitan obtener estas medidas de una forma sencilla y en un plazo de tiempo razonable.

En esta línea, hemos desarrollado un programa de volumetría cerebral automatizada (gm_extractor) basado en el programa FSL y que solo requiere disponer de una resonancia magnética cerebral con secuencias potenciadas en T1. El programa nos facilitará las medidas de los volúmenes de varias regiones cerebrales sin necesidad de otras manipulaciones. Para validar el programa empleamos la base de datos ADNI (http://adni.loni.usc.edu/), que incluye los datos clínicos y los estudios de imagen de una amplia muestra de sujetos sanos (controles) y pacientes con enfermedad de Alzheimer o deterioro cognitivo leve.

Aparte de confirmar la validez y fiabilidad del programa utilizando varias medidas volumétricas conocidas (p.ej. volúmenes de los hipocampos), identificamos dos nuevas medidas útiles para el diagnóstico de enfermedad de Alzheimer: 1) el cociente entre los volúmenes de las áreas límbicas posteriores y anteriores y 2) el cociente entre los volúmenes de las áreas límbicas posteriores y las áreas primarias motoras, sensitivas y visuales. Una ventaja importante de estas dos medidas es que no requieren calcular el volumen intracraneal, lo que reduce el riesgo de cometer errores debidos al proceso de normalización. El tiempo medio necesario para obtener los resultados en un ordenador portátil fue de 16 minutos.

Los resultados de este estudio se publicaron en la revista Journal of the Neurological Sciences 378 (2017) 110–119.

El programa gm_extractor se puede descargar libremente en https://www.dropbox.com/sh/i0j8gpvy5c83m58/AAAjaGsMNb8LZ5jX3ddrQy1ba?dl=0. Para utilizarlo se necesita disponer de un ordenador con el sistema operativo Ubuntu (una distribución de Linux) y el programa FSL, ambos disponibles de forma gratuita en https://ubuntu.com y https://fsl.fmrib.ox.ac.uk, respectivamente.

Dr. Adolfo Jiménez
AUTOR: Dr. Adolfo Jiménez Huete
Neurólogo del Servicio de Neurología
Adjunto al Programa de Neurología Clínica
Hospital Ruber Internacional de Madrid
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Neurología y COVID19 – Actualización

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En marzo del pasado año el Dr. A. Jiménez, neurólogo adjunto al Programa de Neurología Clínica del Servicio de Neurología, escribió una entrada en nuestro blog sobre COVID19 y neurología, actualmente se tiene mucha mas información y por este motivo ha escrito una actualización.

Neurología y COVID19

MANIFESTACIONES NEUROLÓGICAS DE LA INFECCIÓN POR EL VIRUS SARS-CoV-2

La infección por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 produce una serie de manifestaciones clínicas que se engloban bajo el término COVID-19.

Los síntomas iniciales suelen consistir en congestión nasal, pérdida de olfato, tos seca, dolores musculares y fiebre. En la mayoría de los pacientes la enfermedad tiene un curso limitado y benigno. No obstante, en algunos casos la enfermedad sigue un curso agresivo, caracterizado por dificultad respiratoria progresiva y una respuesta inflamatoria severa, precisando medidas de soporte avanzado, como la ventilación mecánica.

Conforme hemos ganado experiencia con la COVID-19 hemos aprendido que un porcentaje elevado de pacientes desarrollan síntomas neurológicos significativos.

Algunas de estas manifestaciones eran esperables, dado que ocurren de forma habitual en el contexto de otras viriasis y enfermedades graves. Por ejemplo, la mayoría de los pacientes que requieren cuidados intensivos, no solo por COVID-19, desarrollan un síndrome confusional agudo (encefalopatía aguda), caracterizado por fluctuaciones en el nivel de alerta, desorientación, inatención, confusión y, en algunos casos, agitación psicomotriz, alucinaciones visuales e ideas delirantes (p.ej. falsos reconocimientos de personas o lugares). También es un hallazgo muy frecuente en pacientes críticos el desarrollo de una neuromiopatía difusa, que cursa con debilidad generalizada y tiene un origen multifactorial (inmovilidad, respuesta inflamatoria, bloqueantes musculares…).

Como un dato peculiar, en algunos pacientes el síntoma predominante de COVID-19 es el dolor de cabeza. En ocasiones incluso presentan síntomas neurológicos transitorios asociados (p.ej. síntomas sensitivos, alteraciones visuales), similares a los que describen los pacientes con migraña con aura. En la mayoría de los casos en los que se ha analizado el líquido cefalorraquídeo (LCR) no se ha detectado el virus, por lo que se piensa que puede depender de la respuesta inflamatoria sistémica (p.ej. aumento de citoquinas).

Como hemos señalado, la pérdida de olfato y las alteraciones del gustoson manifestaciones precoces de la enfermedad y, en general, su intensidad es desproporcionada al grado de congestión nasal. Estos síntomas se pueden explicar por una lesión del epitelio olfatorio, pero varios estudios de neuroimagen han demostrado que también pueden producirse lesiones en los bulbos olfatorios y otras regiones adyacentes del sistema nervioso.

Por su parte, la incidencia de infartos y hemorragias cerebrales en COVID-19 es superior a la observada en otras infecciones víricas. Con toda probabilidad esta particular susceptibilidad a los ictus, incluso meses después de haber pasado la enfermedad aguda, depende de una combinación de factores, incluyendo el estado protrombótico asociado a procesos inflamatorios, la disfunción del sistema renina-angiotensina (el virus emplea la enzima convertidora de angiotensina 2 para acceder al interior de las células), una posible afectación del endotelio vascular y el desarrollo de alteraciones cardiacas embolígenas (p.ej. miocarditis, arritmias).

Con menor frecuencia se han detectado cuadros inflamatorios con afectación del sistema nervioso central (encefalitis, cerebelitis, mielitis) o periférico (polirradiculitis o síndrome de Guillain-Barré). Los datos disponibles sugieren que el mecanismo patogénico principal en estos casos es autoinmune, mientras que la lesión directa por parte del virus parece ser un fenómeno infrecuente o secundario. No obstante, un artículo reciente, basado en una serie de autopsias, sugiere que el virus podría acceder con frecuencia al sistema nervioso central a través de las vías olfatorias.

Por último, el seguimiento de los pacientes con COVID-19 ha mostrado que en algunos casos el proceso de recuperación puede ser prolongado (síndrome post-COVID). Estos pacientes desarrollan síntomas similares a los descritos en el contexto del síndrome de fatiga crónica o la fibromialgia. También es frecuente que tengan quejas cognitivas (p.ej. fallos de memoria). El mecanismo patogénico es incierto, pero por analogía con otros cuadros similares, cabe la posibilidad de que estén participando factores psicológicos, fenómenos autoinmunes e incluso una infección persistente.

Experiencia personal

En mi experiencia he tenido la oportunidad de valorar varios pacientes con COVID-19 y manifestaciones neurológicas. En general, los pacientes más graves, ingresados en la unidad de cuidados intensivos, presentaban cuadros de encefalopatía aguda (síndrome confusional) y neuromiopatía del enfermo crítico de origen multifactorial.

Un paciente de edad avanzada desarrolló un síndrome de Guillain-Barré dos semanas después de haber tenido síntomas leves asociados a COVID-19. Y un paciente de edad media debutó con una encefalitis límbica de curso agresivo, precisando tratamiento con esteroides, inmunoglobulinas y rituximab. Por último, en las consultas de neurología estamos recibiendo un número creciente de pacientes con síntomas persistentes tras COVID-19.

La valoración neurológica de los pacientes con COVID-19

La valoración neurológica de los pacientes con COVID-19 comienza con la anamnesis y la exploración física. En la anamnesis o interrogatorio se recogen los síntomas del paciente, incluyendo sus características, intensidad y perfil temporal. En la exploración física se analizan de forma sistemática las distintas funciones del sistema nervioso (p.ej. estado mental, pares craneales, fuerza, sensibilidad, reflejos, coordinación, marcha). Dependiendo de los datos clínicos se decide si es necesario realizar alguna exploración complementaria (p.ej. pruebas de neuroimagen, electroencefalograma, electromiograma, análisis del LCR).

El tratamiento de los problemas neurológicos

El tratamiento de los problemas neurológicos asociados a COVID-19 se basa en los mismos principios que los aplicados a otros pacientes, dado que en la actualidad no disponemos de tratamientos específicos para estos casos. En particular, los pacientes con ictus y COVID-19 deben manejarse siguiendo las guías y protocolos empleados para los pacientes con ictus en general y los pacientes con síndrome de Guillain-Barré suelen tratarse con inmunoglobulinas por vía intravenosa.

Los pacientes con neuromiopatía del paciente crítico requieren fisioterapia, mientras que aquellos que presentan síntomas cognitivos podrían beneficiarse de un programa de rehabilitación neuropsicológica. El tratamiento de las encefalitis y mielitis es más dudoso, pero ante la posibilidad de un origen autoinmune suelen manejarse con esteroides o inmunoglobulinas. También es importante prestar atención a los síntomas afectivos que pueden aparecer en este contexto y que pueden requerir tratamientos farmacológicos (p.ej. antidepresivos) o psicoterapia.

Para información adicional sobre los problemas neurológicos asociados a COVID-19 recomendamos acceder a los artículos “Neurological associations of COVID-19” (https://doi.org/10.1016/S1474-4422(20)30221-0) y “Neuropathogenesis and neurologic manifestations of the coronaviruses in the age of coronavirus disease 2019. A Review” (https://jamanetwork.com/journals/jamaneurology/fullarticle/2766766).

Nuestro blog, entradas relacionadas:

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¿Es saludable el consumo de café?

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La Dra. Elena Riva, neuróloga adjunta al Programa de Neurología Clínica y responsable de la Unidad de Neuro-rehabilitación, escribe sobre el consumo de café.

El café y el té se encuentran entre las bebidas más consumidas en el mundo. Ambas contienen cafeína, al igual que el cacao, el mate,  los refrescos y las bebidas energéticas. Todo ello hace que la cafeína sea la sustancia psicoactiva que se consume con más frecuencia.

La cantidad de cafeína que contiene cada uno de estas bebidas es muy variable, desde los 32 mg de los refrescos, 28-47 mg de un té, 90-60 mg de un café,  hasta los 200 mg que puede llegar a tener una bebida energética.  El café es la principal fuente de consumo de cafeína en los adultos y las bebidas energéticas en la población más joven.

Por motivos genéticos, el metabolismo de la cafeína puede variar de unas personas a otras, lo que hace que sus efectos puedan durar más o menos tiempo.  El tabaco acelera su metabolismo, sin embargo el embarazo y  determinados fármacos (anticonceptivos, algunos antibióticos y antidepresivos) pueden disminuirlo, aumentando su vida media en la sangre.

¿Cuáles son los efectos que tiene la cafeína a en el organismo?

A nivel cognitivo:

Dosis moderadas de cafeína pueden disminuir la fatiga y mejorar el nivel de alerta. Sin embargo su consumo al final del día facilita el insomnio.

En varios estudios realizados en Estados Unidos y Asia, se ha relacionado con una disminución en el riesgo de padecer enfermedad de Parkinson.

Ayuda a disminuir el dolor cuando se asocia a algunos  analgésicos.

A nivel renal:

  • Tiene efecto diurético.
  • Puede aumentar la tensión arterial en pacientes hipertensos. Sin embargo, aunque tradicionalmente se pensaba que podría aumentar el riesgo cardiovascular, estudios recientes muestran que el consumo crónico y moderado de café,  se asocia a una reducción del riesgo de ictus, cardiopatía isquémica y muerte de causa vascular.

Precauciones a tener en cuenta en el consumo de cafeína

Dosis altas de cafeína (> 200 mg) pueden producir ansiedad, sobre  todo en personas más susceptibles. La suspensión brusca del consumo crónico de cafeína puede acompañarse de dolor de cabeza, sobre todo en pacientes con migraña, fatiga y alteración del ánimo, durante varios días. Para evitarlo es conveniente reducirlo de forma progresiva.

Consumir altas dosis de forma aguda, asociado generalmente a bebidas energéticas con alcohol en población joven, puede producir efectos graves a nivel cardiovascular y neurológico.

El embarazo es un periodo de especial vulnerabilidad, a los efectos secundarios de la cafeína, ya que disminuye su metabolismo y es capaz de atravesar la placenta. Se ha asociado a mayor riesgo de retraso de crecimiento intrauterino y de abortos.

Bibliografía:

Van Dam R, et al. Coffe,  Caffeine and Health. New England Journal of Medicine. 2020; 383:369-78

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Recuperación después de un ictus: ¿Existe una ventana de tiempo?

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Tradicionalmente se ha considerado que la recuperación, o mejoría de las secuelas tras un ictus, se produce de forma más significativa durante los primeros tres meses, y que a partir de los seis meses es improbable que se observen cambios. Sin embargo en los últimos años hemos conocido varios estudios que han mostrado que hasta uno de cada cuatro pacientes continúan mejorando hasta los doce meses y que esta mejoría se puede facilitar con algunas terapias de rehabilitación. (1,2)

Recientemente se ha publicado un estudio prospectivo de 1.135 pacientes en Reino Unido (Oxford), que sufrieron un ictus isquémico. Se evaluó qué porcentaje de ellos  continuaban mejorando entre los tres y los doce meses tras el ictus y si esta mejoría tardía se relacionaba con la situación funcional a los cinco años. (3)

Se observó que entre los tres y los doce meses, el 28% de los pacientes continuaron  mejorando en la escala de Rankin, que mide el grado de dependencia que tiene la persona en las actividades diarias. De estos pacientes, en uno cada tres, la mejoría se observó a partir de los seis meses. 

Cuando se comparó la evolución a los cinco años, se vio que la mortalidad y el riesgo de ingreso en centros sociosanitarios, era menor en aquellos que habían tenido una mejoría tardía frente a los que no habían progresado tras los tres meses sufrir el ictus.  

Por ello, el primer año tras el ictus, es la ventana de tiempo en la que se debe potenciar la rehabilitación neurológica. El inicio precoz e intensivo del tratamiento rehabilitador se ha relacionado con una mejor recuperación funcional.

  1. Ganesh A, Luengo-Fernandez R, Wharton RM, et al. Time course of evolution of disability and cause-specific mortality after ischemic stroke: implications for trial design. J Am Heart Assoc 2017; 6:pii:e005788.
  2. Wolf SL, Winstein CJ, Miller JP, et al. Effect of constraint-induced movement therapy on upper extremity function 3 to 9 months after stroke: the excite randomized clinical trial. JAMA 2006; 296:2095–104.
  3. Ganesh A, Luengo-Fernandez R, Rothwell P.M. late functional improvement and 5-year poststroke outcomes: a population-based cohort study. J Neurol Neurosurg Psychiatry 2020; 0:1-9.
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Covid19 : Síndrome post-UCI

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Desde el inicio de la epidemia por Covid19, hasta principios de mayo de 2020, se han notificado más de cuatro millones de casos en todo el mundo.  Los síntomas y signos más frecuentes son fiebre, tos seca, astenia, anosmia y disnea.  El  30% de las personas con COVID19 requieren ingreso hospitalario y un 4% se consideran en estado crítico, definido como la necesidad de ventilación mecánica u otro criterio de ser atendidos en UCI.

Los avances desarrollados en los últimos años dentro del campo de la Medicina Intensiva han aumentado de forma significativa la supervivencia de pacientes con enfermedades críticas.

Hasta un 50% de pacientes con enfermedades críticas, van a presentar lo que se conoce como síndrome post-cuidados intensivos (UCI), que cursa con debilidad en extremidades, alteraciones cognitivas y/o trastornos del ánimo, que no estaban presentes antes del ingreso o que se han exacerbado.

Este síndrome tiene una importante repercusión en la calidad de vida de las personas, dado que se ha visto que un año después del ingreso en UCI, el 30% de personas no puede retomar a su trabajo habitual y un 25% va a requerir ayuda para las actividades básicas como el vestido o el aseo.

En el artículo titulado “Covid-19 and Post Intensive Care Syndrome: A Call For Action”,

publicado en abril de este año, en el Journal of Rehabilitation Medicine,  médicos de Servicios de Rehabilitación de hospitales en Suiza y Holanda, alertan de la necesidad de prepararnos para poder atender al aumento del número de pacientes con este síndrome secundario a Covid-19 y evitar que las Unidades de Rehabilitación se colapsen como ha ocurrido con las UCIs.

Factores como la edad avanzada o  determinadas enfermedades previas como el deterioro cognitivo, enfermedades neuromusculares o patología psiquiátrica aumentan el riesgo de padecer este síndrome.

También se ha relacionado con aspectos derivados de la estancia en UCI como la necesidad de ventilación mecánica y su duración, el síndrome de distrés respiratorio agudo, la sepsis, el uso de algunos fármacos (sedantes, corticoides, bloqueantes musculares) o la inmovilización prolongada. 

Los síntomas más frecuentes del síndrome post – uci se clasifican en 3 grupos:

  1. Síntomas motores, que en función de la severidad pueden ir desde una leve  torpeza para caminar con caídas hasta la parálisis de las 4 extremidades. Se debe a una afectación de los nervios periféricos y/o de los músculos, conocida como la polineuropatía-miopatía del paciente crítico. En ocasiones esta debilidad puede extenderse a los musculatura facial y faríngea provocando dificultad para tragar (disfagia).
  • Síntomas cognitivos que incluyen problemas de atención, concentración, fallos de memoria o disfunción ejecutiva. Estos síntomas pueden limitar de forma significativa la autonomía de la persona (ej. pueden olvidar las tomas de medicación o tener dificultad para realizar tareas cotidianas). En mucha ocasiones, como los síntomas motores son más llamativos, no se presta la adecuada atención al diagnóstico y tratamiento de estos síntomas cognitivas. 
  • Trastornos del ánimo como la ansiedad, depresión o incluso el síndrome de estrés post-traumático. Pueden cursar con irritabilidad, inquietud, fatiga, tristeza, insomnio y/o pérdida de apetito.  

El diagnóstico del síndrome post-UCI es fundamentalmente clínico, basado en los antecedentes médicos del paciente, la exploración neurológica y la realización de un estudio neuropsicológico con test estandarizados que evalúan el estado cognitivo y emocional. En ocasiones, se completa el estudio con un electromiograma para valorar la polineuropatia-miopatia del paciente crítico.

Este síndrome puede afectar a pacientes que han sido ingresados en cuidados intensivos por covid19.

El tratamiento se basa en medidas preventivas y en el inicio precoz de la rehabilitación. Dentro de las medidas preventivas es importante reducir en lo posible el uso de algunos fármacos (ej. corticoides, sedantes) y vigilar el estado nutricional de la persona para evitar la desnutrición. Diversos estudios evidencian que la rehabilitación física, no sólo facilita la recuperación motora, sino que también disminuye los problemas cognitivos, las alteraciones del ánimo y mejora de forma significativa el grado recuperación funcional que alcanzan las personas con síndrome post-UCI.

Este tratamiento comienza con movilizaciones durante la estancia en UCI y con frecuencia se continúa tras el alta hospitalaria. Es un tratamiento multidisciplinar, en el que participan de forma coordinada médicos intensivistas, neurólogos, psiquiatras y equipos de rehabilitación. Cada paciente va a precisar un tratamiento individualizado en función de los síntomas que presente.

El fisioterapeuta y el terapeuta ocupacional tratarán los síntomas motores,  el logopeda los problemas para tragar o para hablar y el neuropsicólogo los síntomas cognitivos.

Nuestra Unidad de Neurorrehabilitación, tiene una amplia experiencia en el tratamiento de esta patología y trabaja de forma coordinada con el equipo de UCI del hospital Ruber Internacional.

Bibliografía

  1. Información científica técnica. Enfermedad por coronavirus, COVID-19. Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Ministerio de Sanidad. Actualización de 17 de abril  2020
  • Griffiths J, Hatch RA, Bishop J, et al. An exploration of social and economic outcome and associated health-related quality of life after critical illness in general intensive care unit survivors: a 21-month follow-up study. Crit Care 2013; 17: R100.
  • Marra A, Pandharipande PP, Girard TD, et al. Co-Occurrence of Post-Intensive Care Syndrome Problems Among 406 Survivors of Critical Illness. Crit Care Med. 2018;46(9):1393.
  • Stam HJ, Stucki G, Bickenbach J.Covid-19 and Post Intensive Care Syndrome: A Call for Action. J Rehabil Med. 2020 Apr 15;52(4).
  • Rawal G, Yadav S, Kumar R. Post -intensive care syndrome: an overview. J Transl Int Med 2017; 5: 90–92.
  • Schweickert WD, Pohlman MC, Pohlman AS, et al. Early physical and occupational therapy in mechanically ventilated, critically ill patients: a randomised controlled trial. Lancet 2009; 373: 1874–1882.
  • Hopkins RO, Suchyta MR, Farrer TJ, et al. Improving post-intensive care unit neuropsychiatric outcomes: understanding cognitive effects of physical activity. Am J Respir Crit Care Med. 2012 Dec;186(12):1220-8. Epub 2012 Oct 11.

Autor: Dra. Elena Riva Amarante. Mayo 2020.

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Comunicado actividad consultas

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Madrid, 7 de mayo de 2020


Estimados pacientes, familiares y amigos,

Somos conscientes de las consecuencias que está teniendo la pandemia que estamos sufriendo. Sentiríamos si hubiera tenido consecuencias personales o familiares. Esperamos y deseamos que se encuentren bien.

Hace un mes y medio tomamos una serie de medidas especiales para poder afrontar la situación. En este tiempo hemos seguido prestando atención neurológica continuada tanto presencial como telemáticamente.

Ahora hemos efectuado nuevos cambios para asegurar la adecuada atención a nuestros pacientes. Se han habilitado los recursos humanos y técnicos necesarios para poder ofrecer la asistencia presencial con la mayor seguridad para los pacientes y sus acompañantes, y para nuestro personal. Además, seguimos facilitando la posibilidad de atención por videoconsulta.

Las medidas adoptadas para la atención presencial en consultas externas son las siguientes:

  1. El personal asistencial y administrativo será portador de las medidas de protección adecuadas.
  2. Control diario del estado de salud de todo el personal. En el caso de cualquier síntoma se evitará su presencia en las instalaciones. Todo el personal tiene realizados análisis para COVID-19.
  3. Telefónicamente, antes de acudir a consulta, al paciente y a su acompañante se les realiza un cuestionario dirigido a evitar la presencia en las consultas de personas que puedan tener riesgo de transmitir infección por COVID-19.
  4. Los pacientes con síntomas compatibles con posible infección por COVID o infección por COVID confirmada, serán atendidos en otras instalaciones externas a las consultas.
  5. Telefónicamente, antes de acudir a consulta, al paciente y a su acompañante se les dan una serie de instrucciones a seguir al llegar a las consultas externas (mascarilla, limpieza de manos y distancias de seguridad).
  6. Antes de acudir a consulta, mediante correo electrónico u otro medio, se enviará un justificante a los pacientes para que puedan demostrar ante las autoridades la necesidad de su desplazamiento.
  7. Las agendas de las consultas están coordinadas, aumentando los intervalos de citación, para evitar la coincidencia de pacientes.
  8. Protocolo de limpieza y desinfección exhaustivo de todas las instalaciones dos veces al día. Limpieza y desinfección de las superficies de contacto después de la atención de cada paciente.
  9. Ventilación constante de recepción, salas de espera, consultas y sala de rehabilitación.
  10. El profesional se cambiará los guantes después de atender a cada paciente.

Las consultas del Servicio de Neurología (Primera planta, Hospital Ruber Internacional) permanecerán abiertas desde las 8,00 a las 20,00 horas de lunes a viernes.

Muchas gracias por confiar en nosotros.

Atentamente.

Oriol Franch                                                    Antonio Gil-Nagel
Jefe del Servicio                                              Director del Programa de Epilepsia

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Fisioterapia Respiratoria

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La Fisioterapia Respiratoria es una especialidad que trata de prevenir, mantener y/o mejorar cualquier afectación de la respiración.

Su objetivo principal es conseguir una adecuada función respiratoria adaptada a los esfuerzos de la vida cotidiana de cada persona. Esto se consigue mediante una correcta higiene bronquial (movilización y expulsión de secreciones), mejora de la ventilación pulmonar (reexpansión y aumento de la capacidad respiratoria) y reentrenamiento al esfuerzo.

La fisioterapia respiratoria es útil en situaciones tanto de enfermedades obstructivas pulmonares (EPOC, asma, bronquitis…) y enfermedades restrictivas (neuromusculares, neumonía, atelectasias…). Así como en otras situaciones, como pueden ser largos periodos de encamamiento, personas con movilidad reducida, cirugías torácicas y abdominales, etc.

La aplicación de un programa de fisioterapia respiratoria debe de ser totalmente individualizado y adecuado a cada persona. Se diseña combinando técnicas inspiratorias y espiratorias, mediante las cuales se trabaja con diferentes volúmenes y flujos de aire en distintas posturas y movimientos, y con un programa de reentrenamiento pulmonar. Además, se puede complementar con el uso de aparatos específicos que están diseñados para entrenar la capacidad respiratoria (“Inspirómetro de Incentivo”), movilizar secreciones ( Acappella®, Flutter®,  Cough Assist® (Asistente de Tos) o entrenar la fuerza muscular ( Threshold®).

Nuestra Unidad de Neuro-rehabilitación valora cada caso en particular desde un punto de vista holístico e integral; incluyendo, si es necesario, técnicas específicas de fisioterapia respiratoria. El Equipo diseña un plan individualizado, tanto en fases agudas como crónicas, graduado y progresivo, mediante el cual el paciente adquiere herramientas que le permitan mejorar los síntomas, optimizar su función pulmonar y capacidad de esfuerzo; y de esta manera repercutir positivamente en su calidad de vida.

Autora: Beatriz Martín Rojo, Fisoterapeuta especializada en neuro-rehabilitación. Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional

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Inspirómetro de Incentivo

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El Inspirómetro de Incentivo es un dispositivo utilizado con el objetivo de aumentar / recuperar el volumen pulmonar; favoreciendo el drenaje de secreciones y mejorando el intercambio de gases. Se utiliza comúnmente para tratar y prevenir complicaciones pulmonares perioperatorias, pero puede útil en muchas otras ocasiones.

Su principal función es animar al paciente a realizar inspiraciones largas, lentas y profundas guiadas con un feed-back visual; y de esta manera, mejorar su capacidad pulmonar.

Existen 2 tipos de dispositivos:

1- Inspirómetros orientados por flujo: Éstos son, aún hoy, ampliamente utilizados a pesar de no ser los más adecuados para recuperar volumen pulmonar. Incentivan la realización de altos flujos inspiratorios, pero no se asocian a altos volúmenes inspiratorios.

2- Inspirómetros orientados por flujo y volumen: Estos dispositivos indican la cantidad de volumen de aire que él paciente puede inspirar. La evidencia científica sugiere éste aparato cómo el dispositivo de elección (1).

La realización de la Inspirómetro Incentivada se recomienda en conjunto con otras técnicas respiratorias. La realización debe de ser guiada por un fisioterapeuta.

¿Cómo se utiliza?

  • Realizar una espiración
  • Sellar la boquilla con la boca
  • Realizar una inspiración lenta y lo más profunda posible.
  • Apnea de 3 a 5 segundos
  • Después, realizar una recuperación activa ventilando normal

Se recomienda encarecidamente no agotar al paciente y descansar después de cada intento el tiempo necesario para que la musculatura se recupere (unos 2 minutos).

Esta técnica respiratoria no debe realizarse si el paciente presenta fiebre, tos y/o dificultad respiratoria. Podría ser útil para personas confinadas en casa y/o en fase de recuperación domiciliaria del COVID 19; es decir, siempre que haya producido la resolución del cuadro clínico; y si el médico responsable lo prescribe.

(1) Restrepo et al. Incentive Spirometry: 2011. AARC Clinical Practice Guideline. Respiratory Care.

Autora: Beatriz Martín Rojo, Fisoterapeuta especializada en neuro-rehabilitación. Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional

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Neuro-rehabilitación: ejercicios respiratorios

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Hoy os traemos desde la Unidad de Neuro-rehabilitación un post dedicado a ejercicios respiratorios. Vamos a explicar en qué consiste la respiración diafragmática y la respiración costal media o torácica y sus múltiples beneficios que tiene para nuestra salud, además de consejos útiles para realizarlos correctamente.

Ejercicios respiratorios:

Estos ejercicios tan sencillos ayudan a la toma de conciencia de nuestro patrón respiratorio, mejoran la ventilación y la movilidad de la caja torácica.

Estarían indicados para pacientes que tengan una movilidad reducida, rigidez de tórax (cómo en la Enfermedad de Parkinson), con una respiración más superficial por debilidad muscular, o pacientes con patologías respiratorias como EPOC o tras una neumonía para evitar sobreinfecciones.

¿QUÉ ES LA RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA?

Es aquella en la que utilizaremos como músculo principal el diafragma. Aquí os dejamos una imagen para que veáis su forma de “paraguas” en la parte baja de la caja torácica:

  Es el tipo de respiración más eficaz porque consume poca energía y obtiene una mejor ventilación sobre todo en la zona de las bases pulmonares, las más difíciles de ventilar y donde puede haber problemas de sobreinfecciones

¿QUE ES LA RESPIRACION COSTAL MEDIA O TORACICA?

En este tipo de respiración la caja torácica permite no sólo la respiración hacia los lados, sino hacia delante y atrás (cómo luego podréis observar en los videos) también, permitiendo la contracción y dilatación de la parte media de los pulmones.

Participa la musculatura intercostal (músculos situados entre las costillas), los intercostales internos en la expiración y los externos en la inspiración.

¿CÓMO SE REALIZAN LA RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA Y COSTAL MEDIA O TORACICA?

Os hemos elaborado un video en el que vais a poder visualizar los dos tipos de respiración de las que hemos hablado.

Se realizarán tanto en la posición tumbado boca arriba, un poco incorporado y con las piernas flexionadas, cómo sentados en posición erguida.

Aquí lo tenéis:

Esperamos que os hayan gustado y resultados útiles. Son fáciles y os animamos a practicarlos e introducirlos en vuestras sesiones de ejercicios y estiramientos rutinarios.

Para cualquier consulta póngase en contacto con la Unidad de Neuro-rehabilitación del Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional de Madrid o en el correo electrónico: neurorrehab.rbi@ruberinternacional.es

Autora: Pilar Rada Romero, Fisoterapeuta especializada en neuro-rehabilitación, Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional

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Servicio de Neurología: Comunicado COVID-19.

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Madrid 20 de marzo de 2020

Estimados pacientes, familiares y amigos,

En relación con la situación creada por la infección por coronavirus, hemos adoptado una serie de medidas especiales dirigidas a proteger a nuestros pacientes y familiares, y a nuestro personal.

Las medidas adoptadas son las siguientes ante la Covid-19:

  • Las consultas del Servicio de Neurología (Primera planta, Hospital Ruber Internacional) permanecerán abiertas desde las 8,00 a las 18,00 horas de lunes a viernes.
  • Para disminuir el riesgo de contagio de pacientes y familiares, y de nuestro personal estamos intentando diferir las consultas presenciales.
  • La atención urgente se efectuará de forma inmediata en nuestras consultas o en el área de urgencias del Hospital Ruber Internacional.
  • Los pacientes que ya han sido estudiados previamente en nuestro Servicio pueden ponerse en contacto con el médico responsable a través de teléfono (+34 913875250) o correo electrónico (neurologiasec.rbi@ruberinternacional.es).
  • Si el paciente y familia quieren una cita en los próximos días o semanas, se ofrece la posibilidad de consulta telefónica o consulta telemática (Skype). 
  • Si el paciente y familia requieren una consulta presencial, se considerará el motivo de consulta y se intentará efectuar lo antes posible.
  • Deben abstenerse de acudir a la consulta las personas que presenten síntomas compatibles con infección por COVID-19. En este caso ofrecemos atención a través del acceso de urgencias habilitado al respecto en el Hospital Ruber Internacional.
  • Nuestro personal está protegido con mascarillas y guantes.
  • Se ha reforzado la limpieza y desinfección de la recepción y de las consultas médicas.

En el momento adecuado se normalizará la asistencia.

Muchas gracias por confiar en nosotros. Juntos superaremos esta situación.

Oriol Franch

Jefe del Servicio de Neurología

Hospital Ruber Internacional

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