Es el término médico utilizado para denominar un trastorno del movimiento caracterizado por una mala coordinación, pudiendo afectar tanto a brazos como piernas o incluso a la deglución.

El origen puede ser tanto hereditario ( por ejemplo la ataxia-telangiectasia) como adquirido debido a lesiones  cerebrales (transitorias o permanentes) que afectan a las vías de control del movimiento (cerebelo principalmente).

Un ejemplo cotidiano de ataxia es la incoordinación que produce el alcohol.