EEGLas crisis de ausencia producen falta de reactividad y de respuesta, incapacidad para reaccionar.

El paciente permanece inmóvil y con la mirada fija. Suele durar entre diez y quince segundos y la recuperación es instantánea. A menudo pasan desapercibidas y son confundidas con despistes o dificultades escolares.

Suelen ser más frecuentes por la mañana o a primeras horas de la tarde. A veces, se repiten muchas veces al día, dando la apariencia de que se trata de una persona torpe o distraída.

Son más frecuentes en niños y adolescentes.