La cefalea de tensión es el tipo más común de cefaleas primarias.

Su prevalencia a lo largo de la vida en la población general oscila del 30% al 78% en diferentes estudios.

La cefalea de tensión se divide en dos grandes grupos: la cefalea de tensión episódica y la crónica.

 En la cefalea de tensión episódica el dolor es típicamente bilateral, de tipo opresivo (como tener una banda que oprime o pesa encima de la cabeza) y de intensidad leve a moderada. No empeora con la actividad física de rutina. No presenta náuseas ni fotofobia o fonofobia.

 La cefalea de tensión crónica evoluciona desde una cefalea tensional episódica con crisis episódicas diarias o muy frecuentes que duran de minutos a días. El dolor es  típicamente bilateral, opresivo, de intensidad leve a moderada y no empeora con la actividad física de rutina. Puede presentar leves náuseas, fotofobia o fonofobia.