Un ictus es un trastorno brusco del flujo sanguíneo cerebral, que altera de forma transitoria o permanente la función de una determinada región del cerebro. Como sinónimos, cada vez menos empleados, se han utilizado los términos “ataque cerebral” o “accidente cerebrovascular”.

Los ictus se clasifican en dos grupos según el mecanismo de producción: la isquemia cerebral o ictus isquémico y la hemorragia cerebral o ictus hemorrágico.  El 80-85% de todos los ictus son isquémicos mientras que el 15-20% restante son hemorragias.