La meningitis consiste en una inflamación de las cubiertas cerebrales (meninges) y del líquido que baña el cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo).

La mayoría de los casos es de origen infeccioso, incluyendo virus, bacterias y hongos.

En ocasiones las meningitis dependen de enfermedades autoinmunes, infiltración por células tumorales o reacciones a fármacos o sustancias tóxicas.

Los síntomas iniciales incluyen dolor de cabeza, náuseas y vómitos.

Con la progresión de la enfermedad pueden aparecer otros síntomas neurológicos, tales como deterioro del nivel de concienciacrisis epilépticas y pérdidas de fuerza o sensibilidad en la cara o en las extremidades.