La parálisis de Bell consiste en una inflamación del nervio facial de causa desconocida, aunque se sospecha que muchos casos tienen un origen vírico (p.ej. herpes simple).

Habitualmente se inicia con dolor en la parte posterior del oído. En las horas siguientes aparece la debilidad en la musculatura facial.

En la mayoría de los casos la evolución es favorable, pero la recuperación puede ser lenta en el curso de semanas o meses.