La parálisis facial consiste en la debilidad de los músculos de la cara, responsables de la expresión facial.

La mayoría de los casos depende de una inflamación del nervio facial de causa desconocida (parálisis de Bell) o secundaria a infecciones víricas u otitis.

Con menor frecuencia las parálisis faciales dependen de lesiones del sistema nervioso central. En estos casos la debilidad predomina en la parte inferior de la cara, y sus causas son muy variadas.