Son movimientos anormales (tics motores) o sonidos anormales (tics fónicos) que varían en severidad.  Los tics motores puedes ser movimientos simples, como encogerse de hombros o parpadear repetidas veces, o más complejos, como tocarse el botón de la camisa, o mover la cabeza y los hombros a la vez.  El rango de tics fónicos va desde el carraspeo ocasional hasta la emisión descontrolada de insultos. Cuando la persona tiene tics motores y fónicos se le diagnostica del Síndrome de Gilles de la Tourette.  Los tics suelen ir precedidos por una sensación incomoda o inquietud interna que se resuelve tras la realización del movimiento o sonido.  Con el paso del tiempo los tics pueden desaparecer o empeorar siendo difícil predecir cuál va a ser la evolución.  Requieren tratamiento solo si interfieren en la vida de la persona.