Neurología Clínica

Migraña y alcohol

Publicado por:

Nuestro Jefe de Servicio, el Dr. Oriol Franch, nos recomienda un artículo.

Es conocido que existen factores que aumentan el riesgo de provocar crisis migrañosas en los pacientes con migraña. Las bebidas alcohólicas, y especialmente el vino tinto, son reconocidas como un factor precipitante de crisis migrañosa en los pacientes con migraña.

En un estudio realizado en Holanda por Onderwater y colaboradores se han analizado los resultados obtenidos por la aplicación de un cuestionario a 2197 pacientes (edad 18-80 años) con migraña. Más de la tercera parte de los pacientes reconocieron que el alcohol era un factor precipitante ocasional o habitual de las crisis migrañosas. En estos casos la ingestión de vino tinto causaba dolor de cabeza en el 80%. En la tercera parte de los casos en los que aparecía dolor después de haber bebido vino tinto, el dolor aparecía en menos de 3 horas. El inicio rápido de las crisis de migraña en relación con la ingestión de vino tinto, a diferencia del dolor de cabeza por resaca, sugiere mecanismos de dolor de cabeza diferentes. También se observa menor consumo de alcohol entre las personas que padecen migraña.

Estos resultados ratifican datos previos en relación con el alcohol, y especialmente el vino tinto, como factor precipitante de crisis migrañosas.

Onderwater GLJ et al. European Journal of Neurology 2019, 26: 588–595

 

 

0

¿Qué es la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica)?

Publicado por:

Con motivo del 21 de junio día internacional de la ELA, nuestro especialista en enfermedades neuromusculares, el , nos explica en que consiste esta enfermedad.

¿Qué es?

La esclerosis lateral amiotrofica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa, debilitante, progresiva, que conduce a la muerte en más del 80% de los casos en menos de 5 años desde su inicio.

Se produce por la degeneración y muerte de las neuronas motoras (las células especializadas del cerebro y médula espinal que controlan los músculos) por lo que se manifiesta por unapérdida progresiva de fuerza muscular hasta la parálisis completa.

Es una enfermedad del adulto, con un pico de incidencia en la sexta década de la vida, pero con unrango de aparición muy amplio, pudiendo iniciarse antes de los 25 años, hasta después de los 80. Aunque es una enfermedad rara, afecta a un número importante de individuos, y se estima que el riesgo de desarrollar una ELA es de un individuo cada 400 individuos. Esto supone que en España se diagnostica de ELA a un individuo cada 8 horas (unos 3 cada día), y que en este momento existen unas 4000 personas con ELA en España.

El diagnóstico:

Se basa en los síntomas y los hallazgos de la exploración neurológica, siendo el
electromiograma (EMG) el estudio que ofrece datos más relevantes. El resto de estudios se realizan para excluir otras enfermedades que pudieran manifestarse con síntomas similares, y serán diferentes según sean los síntomas iniciales. En un grupo pequeños de casos (un 10% aproximadamente) la enfermedad es FAMILIAR (existen otros miembros de la familia que tienen o han tenido la enfermedad). En estos casos existen estudios genéticos que pueden confirmar el diagnóstico.

A lo largo de su vida profesional un médico general atenderá en su consulta a 0-1 paciente con ELA, y un neurólogo general diagnosticara 1-2 casos al año. Tratamiento:

No existe un tratamiento curativo para la ELA. Tan sólo existe un tratamiento farmacológico que ha mostrado que puede prolongar la supervivencia de los pacientes con ELA de una manera parcial (el riluzole). El fundamental tratamiento es el de soporte ofrecido por grupos con gran experiencia en el tratamiento de esta enfermedad (unidades multidisciplinares integradas por diversos especialistas con especial dedicación al cuidado de estos pacientes) que también ha demostrado que resulta en una prolongación de la supervivencia y mejoría de la calidad de vida de los pacientes.

También existen múltiples estudios en marcha para evaluar nuevas medidas que puedan modificar el curso de la ELA, así como investigaciones para alcanzar un mejor conocimiento de los mecanismos activos que finalmente contribuirán al desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento.

0