Neurologia Clínica

Migraña, una de las enfermedades más discapacitantes del mundo

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Migraña, una de las enfermedades más discapacitantes del mundo

(Madrid. Lucila Rodríguez)

El 12% de la población española padece migraña, un trastorno neurológico común que está considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las enfermedades que generan más discapacidad en el mundo, asemejándola incluso a la ceguera o a la tetraplejia, a pesar de que tiene un elevado infradiagnóstico.

La enfermedad suele cursar con dolores de cabeza, generalmente unilaterales, pulsátiles y de intensidad moderada o severa, que dura desde horas hasta días y que suelen acompañarse de náuseas, vómitos y/o excesiva sensibilidad a la luz y al sonido. Las mujeres de entre 20 y 50 años son las más afectadas (80% de todos los pacientes) debido, entre otros aspectos, a los cambios hormonales.

“Es una enfermedad con un importante impacto personal y social ya que afecta a personas en pleno desarrollo laboral y familiar”, ha explicado la doctora del Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional, Elena Riva Amarante, con motivo de la celebración del Día Internacional de Acción contra la Migraña.

Sin embargo, y pese a su elevada incidencia en la sociedad, la falta de concienciación sobre esta patología hace que en la actualidad se estén tardando más de 6 años en diagnosticarla, ya que muchas personas consideran que no es un motivo de consulta médica y otras la ocultan por miedo a perder su trabajo o sus relaciones sociales.

Este desconocimiento de la enfermedad retrasa, además del diagnóstico (que suele ser clínico), el tratamiento. “En el momento actual no disponemos de un tratamiento que cure la enfermedad, pero sí podemos mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen, reduciendo la frecuencia, intensidad y duración de las crisis del dolor”, ha argumentado la doctora Riva Amarante.

Los tres pilares de la terapia contra la migraña

En concreto, la terapia se basa en tres pilares. El primero consiste en mejorar los hábitos de vida a través del deporte, la dieta, el manejo del estrés y los horarios regulares de sueño y comida. El segundo se sustenta en el tratamiento sintomático para controlar los síntomas, basado en analgésicos o AINES; y el tercero se basa en terapias preventivas para reducir la intensidad y frecuencia de los episodios de cefalea.

“Las terapias preventivas se suelen indicar en personas con tres o más episodios al mes o a aquellos que tienen menos, pero padecen crisis de dolor muy intensas. Disponemos de fármacos orales, toxina botulínica y anticuerpos monoclonales”, ha explicado la doctora del Servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional.

Precisamente, en el servicio se cuenta con una unidad multidisciplinar formada por una neuróloga, un fisioterapeuta y una enfermera, quienes, tras el diagnóstico, diseñan un plan de tratamiento que puede incluir terapia farmacológica oral, infiltración con toxina botulínica, bloqueos anestésicos de nervios pericraneales, tratamientos subcutáneos como los anticuerpos monoclonales antiCGRP, terapia farmacológica intravenosa, fisioterapia (terapia manual y punción seca), y/o terapia cognitivo-conductual.

“Dependiendo de las necesidades de cada caso, la atención se realizará en consultas externas, en el hospital de día en el caso de tratamientos intravenosos ambulatorios o mediante ingreso

hospitalario. Existe una estrecha colaboración con especialidades afines en este tipo de trastornos, como son la cirugía maxilofacial, psicología clínica, psiquiatría y unidad del dolor”, ha zanjado.

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